¿Cuánta agua debes beber?

No es 2 litros al día

Una de las recomendaciones más persistentes es la de ‘bebe mucha agua‘. Lo escuchas de médicos, nutricionistas, entrenadores… parece que hay división de opiniones en todo, menos en la idea de que debemos estar constantemente bebiendo.

“Tu cuerpo es 60% aguadebes beber al menos 2-3 litros de agua al díaal menos 8 vasos de agua al díatu orina debe ser muy clara…” ¿Te suenan estos mensajes?

Son tan repetidos que los damos por ciertos. El resultado son botellas de agua en todos los puestos de trabajo, Gatorade cada kilómetro en las carreras populares, todo el mundo con su botella en el gimnasio… y por supuesto, una industria muy contenta que nos vende agua embotellada a precio de oro.

Aunque te cueste creerlo, estas recomendaciones tienen poco respaldo científico (al igual que la idea de hacer 5-6 comidas al día). Por mucho que busques, te costará encontrar algún fundamento.

Algunos estudios observacionales encuentran una mínima reducción de enfermedad cardiovascular en los que toman 5 o más vasos de agua diarios (estudio), bastante por debajo de las recomendaciones generales, y no hay información concluyente en cuanto al impacto de la ingesta de agua en varios tipos de cáncer (estudio).

Múltiples estudios no demuestran beneficios en la salud al aumentar la ingesta de agua, y una revisión exhaustiva de muchos estudios relacionados  con el tema concluye “No hay evidencia clara de los beneficios de aumentar la ingesta de agua“. Reconociendo que no es lo mismo ausencia de evidencia que evidencia de ausencia, también concluye “no hay evidencia clara de que no haya beneficio“.

Pero para ser una recomendación tan extendida, la falta de evidencia me parece bastante… evidente, especialmente cuando el mensaje de fondo es: No te fíes de tu sed.

POR QUÉ NO CREO EN LA RECOMENDACIÓN GENERAL 

ES ANTINATURAL

Nuestro cuerpo dispone de un exquisito sensor de hidratación, un mecanismo homeostático refinado durante millones de años de evolución.

Si es tan poco fiable como nos quieren hacer creer, es increíble que hayamos sobrevivido todo este tiempo sin contar con cantimploras ni agua embotellada, toda una hazaña.

La recomendación de beber “x” litros de agua al día promueve la idea de que debemos ignorar los mensajes básicos de nuestro cuerpo. ¿No tienes sed? No importa, sigue bebiendo porque no has llegado a tu cuota diaria. No te preocupes si tienes que ir al baño cada dos horas o si tu vejiga te despierta en el medio de la noche.

Y hablando de vejigas, habrás escuchado también la recomendación de que la orina debe ser muy clara. Varios estudios no encuentran relación entre el color de la orina y el estado de hidratación (estudio, estudio), más allá de la primera del día. Salvo que veas algo raro, no te obsesiones con el color.

Mi opinión es que cuando lanzamos al público un mensaje que contradice nuestra naturaleza (como el hecho de beber sin sed), debemos tener pruebas sólidas de que es una buena idea. En este caso, no existen.

PUEDE INTERFERIR CON LA DIGESTIÓN

No es recomendable beber mucha agua con la comida. Tu estómago necesita un entorno extremadamente ácido para digerir la comida. Si lo inundas con agua, diluyes los jugos gástricos y por tanto su capacidad de digerir, aparte de restar eficacia a la eliminación de posibles patógenos (otro beneficio del bajo PH del estómago). Si tienes problemas de digestión, reduce el líquido en la comida.

NOS HACE OLVIDARNOS DEL AGUA DE LOS ALIMENTOS

La comida debería ser una fuente importante de agua. Las verduras son principalmente agua. Las frutas también. Incluso la carne, pescado  y  huevos tienen un alto porcentaje de agua.

Y si tomas una crema/sopa de verduras o un caldo de huesos, obtienes no sólo hidratación, también nutrición.

No podemos decir lo mismo de los cereales, cuyo aporte en agua es muy bajo, especialmente si son refinados.

PUEDE ALTERAR EL BALANCE DE ELECTROLITOS

Nuestro cuerpo requiere unas proporciones específicas entre ciertos minerales, como sodio y potasio. También espera una  concentración concreta de estos minerales en sangre. Un exceso de agua diluye esa concentración, lo que unido al miedo moderno a la sal (también equivocado) hace que beber más de la cuenta pueda derivar en un desbalance de electrolitos.

PUEDES SOBREHIDRATARTE

Al igual que los beneficios del ayuno no son promocionados porque no ayudan a vender nada, la industria prefiere bombardearnos con los riesgos de no beber suficiente, pero se les olvida alertarnos de los peligros de beber demasiado.

El veneno está en la dosis, y literalmente es posible intoxicarse con agua. La hiponatremia, como se conoce este efecto, es un peligro real. Más corredores mueren de hiponatremia que de deshidratación

Sin llegar a estos extremos, un exceso constante de agua, con una dieta muy baja en sal, puede reducir los niveles de sodio en sangre lo suficiente como para que se produzcan efectos negativos a largo plazo, por ejemplo fracturas óseas (estudio) e infarto de miocardio (estudio).

A nadie le dará hiponatremia por beber 2-3 litros de agua, pero forzarte a consumir permanentemente más agua de la que necesitas es probablemente más perjudicial que beber simplemente cuando tienes sed.

COMPUESTOS INNECESARIOS

Otro argumento típico para recomendar aumentar la ingesta de agua es que mejora la función de los riñones, ayudando a eliminar toxinas. Aunque no hay información para desmentirlo, varios estudios cuestionan esta idea. Una revisión de los estudios actuales termina con el inconcluyente “más investigación es necesaria“, e incluso existen estudios que asocian una mayor hidratación a la reducción de la tasa de filtrado glomerular (estudio).

Lo que sí parece claro, es que beber más agua te expone a más compuestos potencialmente problemáticos. Flúor, cloro y plásticos en el caso del agua del grifo (con meta-estudios que asocian la ingesta de agua clorada con ciertos tipos de cáncer), y algunos xenoestrógenos como Bisfenol-A en el agua embotellada (estudio, artículo).

No quiero ser alarmista ni que ahora le tengas miedo al agua, sólo faltaba :), pero introducir más toxinas en tu cuerpo de forma innecesaria es…. ehhh,  cual es la palabra…innecesario.

Y esto sin hablar del enorme derroche asociado al agua embotellada, uno de los grandes negocios del siglo. La mayor parte del agua embotellada que bebemos no es más que agua de grifo filtrada. Por tu bien, y el del medioambiente, compra mejor un filtro para casa.

Seamos los arquitectos del futuro, no sus víctimas

Seamos los arquitectos del futuro, no sus víctimas

AGUA ES AGUA

El agua de la comida es agua. El agua de la leche, café o té es agua. Incluso el agua de la Coca-Cola (¡argh!) es agua. Algunos expertos dicen que para cumplir tu cuota diaria sólo debes contar el agua pura. Esto es absurdo.

Y por supuesto no caigas en los timos del agua con oxígeno, agua penta o agua alcalina. Agua es agua, y dudo que podamos mejorar su fórmula (H2O), por mucho que lo intentemos.

¿BEBER AGUA ADELGAZA?

De manera directa, obviamente no, pero podríamos decir que ayuda en dos aspectos relacionados con el adelgazamiento:

  • Beber agua fría acelera ligeramente el metabolismo (estudio), y sin duda tu cuerpo quema alguna caloría extra para calentarla (pero es mucho más efectivo bañarse en agua fría).
  • Beber agua antes de la comida provoca un efecto saciante, disminuyendo las calorías consumidas. Esto parece funcionar en adultos (estudio), aunque no se encuentra el mismo efecto en jóvenes (estudio).

Si tu objetivo es perder peso, beber un vaso de agua 30 minutos antes de comer puede ayudarte a comer menos. Recuerda que durante la comida o inmediatamente después es mejor no beber demasiado, para no interferir con la digestión.

Pero no pongas tus esperanzas en el agua. El efecto es muy limitado. Beber mucha agua no es el secreto para perder peso. Comer bien, sí.

¿CUÁNTA AGUA BEBER REALMENTE?

piesagua

Por ser claro: no he tratado mucho el tema hasta ahora porque hay recomendaciones tradicionales mucho peores que beber más de lo necesario.

Pero aquí va mi propuesta, totalmente innovadora: Bebe cuando tengas sed.

Si la sed te lleva a beber dos litros de agua al día, perfecto. Si son tres litros, seguramente sea porque lo necesitas.

Y como siempre, experimenta. Algunas personas se sienten mejor al beber algo más. Si es tu caso, adelante. Otras sienten que al beber más las digestiones son peores, o les cuesta más calentarse (pies y manos frías). En ese caso no lo hagas.

La cuestión de fondo es que cuando tomamos una recomendación general como dogma, sin cuestionar su origen o los intereses que hay detrás (cui bono), simplemente perduramos un mito y permitimos que se sigan lucrando con nuestra salud.

Ningún animal necesita guías de hidratación. Beber cuando sientas sed es la mejor recomendación.

Si eres de los que necesita reglas más concretas, te diría que si orinas más de 6-7 veces día y/o te levantas todas las noches para ir al baño, seguramente estés bebiendo demasiado.

No niego que ciertas circunstancias hagan recomendable beber algo más de lo que te pide el cuerpo, pero son eso, circunstancias excepcionales, no la regla. Por revisar los casos más típicos:

  • En el inicio de una dieta cetogénica es normal perder bastante agua, al consumir las reservas de glucógeno. Con este agua se pierden también electrolitos. Aunque la sed suele acompañar este proceso, sí es conveniente beber más agua de lo normal y ser más generoso con la sal.
  • Cálculos renales. Antes veíamos que es muy cuestionable la idea de que un aumento de la ingesta de agua sea beneficioso para los riñones. Pero en caso de que haya indicios de cálculos, sí parece que tomar más agua ayuda (estudio).
  • Anticipación de una pérdida elevada de agua. Si vas a correr una maratón en verano, seguramente convenga empezar la carrera con más líquido de lo normal. En este artículo hablo más sobre bebidas deportivas.
  • Personas mayores. Aunque algunos estudios no encuentran beneficios al aumentar la ingesta de agua en adultos mayores (55-75), otros indican que la sensación de sed pierde fiabilidad con la edad (estudio). Por cautela, puede ser recomendable que las personas mayores beban de vez en cuando sin sed.
  • Embarazo y lactancia: Es una recomendación general aumentar la ingesta de agua en estos casos. Aunque no he encontrado ningún estudio de respaldo, es razonable pensar que con todos los cambios hormonales asociados a esta etapa, beber más pueda ser positivo. Por contrapartida, también es especialmente importante reducir el cloro (estudio, estudio). Más sobre alimentación en el embarazo.

Alimentación y belleza: qué comer para estar más Guapas.

Sabemos que existe una estrecha relación entre los alimentos que consumimos a diario y nuestra apariencia en general, por lo que es importante conocer cuáles son las mejores opciones que además de nutrirnos nos puedan ayudar a mejorar nuestra belleza natural. Hoy veremos la relación entre la alimentación y la belleza, y la mejor manera de lucir hermosas gracias a la comida.

Hay que tomar en cuenta las diversas funciones que cumplen los alimentos en el organismo, así que si deseamos conseguir un beneficio en particular (mejorar la piel, aumentar el brillo en el cabello, entre otros) debemos conocer qué alimentos cumplen con este objetivo.

Beneficios de la alimentación saludable
Intervenir sobre algunos de estos parámetros te ayudará a conseguir una mejor apariencia, pues el enfoque está en comer para mejorar; así que no dudes en integrar a tu dieta los alimentos que te vamos a recomendar.

Desintoxicación

La desintoxicación es una parte esencial para lograr una piel hermosa, pues cuando hay toxinas en exceso en nuestro cuerpo se refleja en una piel sin vida. El agua es el principal desintoxicante del organismo, así que toma suficiente agua y procura ingerir por lo menos tres veces a la semana los siguientes alimentos:
Alcachofa
Cúrcuma
Jengibre
Apio
Alfalfa
Aguacate
Limones
Tomates
Té verde
Hidratación

La hidratación es muy importante, no sólo para mantener las funciones internas, sino para que no aparezcan alteraciones en la piel (descamación, picazón, piel seca, etc.); y más aún si siempre estás expuesta a temperaturas extremas.
Además del agua, hay ciertos alimentos que ayudan a mantener la hidratación corporal, así que nunca está de más que tengas a mano alimentos ricos en ácidos grasos esenciales tales como: aceite de pescado, aguacate, nueces y semillas.

Suplementos alimenticios

Hoy en día se hace necesario el uso de los suplementos alimenticios para complementar nuestro régimen de salud y belleza, pues hay elementos cuyas cantidades naturales para el organismo son difíciles de conseguir con el simple consumo de alimentos. Incluye suplementos con antioxidantes para mejorar la piel.
Déficit de minerales

Una de las rutinas de la mayoría de las mujeres incluye el uso de la pastilla anticonceptiva, y ésta suele alterar la apariencia de la piel; pare evitarlo debes consumir nutrientes que cubran las deficiencias en los minerales y proteínas que causa la píldora. Los alimentos más recomendables son los cereales integrales, verduras, frutos secos, semillas, huevos, pescado, aves y productos lácteos

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Tal vez has oído que en primavera es muy recomendable hacer una limpieza o dieta que limpie y detoxifique tu hígado.

Esto es así, porque la principal función del hígado es la de eliminar toxinas de nuestro cuerpo.

De que nuestro hígado funcione correctamente depende nuestra digestión o nuestras defensas, principalmente.

El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo, que está presente tanto en el ser humano, como en los animales vertebrados.

Cuando está cargado, por un exceso de toxinas y sustancias nocivas, sobre todo en nuestra alimentación, no puede hacer sus funciones de depuración correctamente y todo tu organismo se resiente, con cansancio, dolores de cabeza, hinchazón…

Si mantienes una dieta equilibrada y libre de sustancias tóxicas, tu hígado te lo agradecerá y te sentirás [email protected] y [email protected] de vitalidad.

El hígado humano tiene un peso medio de 1500 grs, y está situado en la parte superior derecha del abdomen, debajo del diafragma.

Funciones del hígado

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El hígado es el órgano más voluminoso del cuerpo humano, desempeña tres funciones vitales indispensables para nuestro organismo: la desintoxicación, la síntesis y el almacenamiento.

Segrega la bilis esencial para la digestión de las grasas y cuenta con otras muchas funciones, entre ellas la síntesis de proteínas plasmáticas, almacenamiento de vitaminas y glucógeno y función desintoxicante.

Nuestro hígado se encarga del metabolismo de los carbohidratos, lípidos y proteínas, secretando la bilis, elemento esencial para nuestra digestión. Además, evita hemorragias a través de un proceso de coagulación.

El hígado es un contenedor de vitaminas (A, D, E, K) y glucógeno (hidratos de carbono). Se almacena energía en forma de azúcar, se pone a disposición de nuestra organización.

Es responsable de eliminar de la sangre diferentes sustancias que puedan resultar nocivas para el organismo entre ellas el alcohol, convirtiéndolas en inocuas.

La ausencia de hígado o su falta de funcionamiento es incompatible con la vida

Según la medicina china el hígado es uno de los órganos que más atención necesita. Cuidarlo te ayuda a depurar y a sentirte con más energía.

Síntomas de mal funcionamiento del hígado

A menudo, cuando el hígado está sobrecargado, podemos notar falta de concentración, estreñimiento, malas digestiones, piel seca, enfado, apatía o dificultad en la toma de decisiones. Esto es especialmente habitual en primavera.

Debemos prestar atención si las malas digestiones, el estreñimiento, el mal aliento e incluso el dolor abdominal son frecuentes.

Los problemas de piel, incluso ataques de asma que no se daban antes, también pueden estar relacionados con un problema de sobrecarga en el hígado

Los dolores de cabeza son frecuentes cuando el hígado no se encuentra en condiciones de depurar convenientemente.

Si tomamos algún medicamento desde hace mucho tiempo o en gran cantidad, es muy posible que nuestro hígado necesite algún cuidado especial para depurar.

Alimentos para cuidar y depurar el hígado

Lo primero para cuidar nuestro hígado, es evitar todos los “alimentos” procesados, azúcares y estimulantes, así como cuidar el exceso de fármacos.

Dicho esto, lo mejor para el hígado es todo lo que sea verde, la proteína de calidad y los fermentados y germinados.

Estos alimentos hay que comerlos a diario, incluirlos en todas las comidas que sea posible, ya que hacerlo esporádicamente no nos servirá de nada, sobre todo si el resto de nuestra alimentación es demasiado procesada y poco natural



Los 7 mejores alimentos para el higado

  • Alcachofa.
  • Rábano
  • Verduras de hoja verde
  • Ajo
  • Brócoli
  • Puerro
  • Té verde
  • Remolacha

Añadir ajo, cebolla o cúrcuma a tus platos y ensaladas, tomar vegetales de hoja verde y utilizar aceite de oliva, tanto en crudo como para cocinar es lo básico para cuidar la salud del hígado.

Alimentos malos para el hígado

Las grasas trans, los refinados y los azúcares, así como el exceso de alcohol y por supuesto las drogas (incluido el exceso de medicamentos), provocan que tu hígado no pueda realizar las funciones de depuración normales y provocan enfermedad hepática.También puedes leer  Guaraná. Inyección de energía

Uno de los síntomas de que tu sistema hepático no está bien, es que engordarás, porque no eliminarás los desechos de tu cuerpo, y tal vez te ataquen los dolores de cabeza

El hígado y las emociones

Para la Medicina China, el hígado es el órgano que gobierna la Ira, la cólera.

Si te encuentras en una época en que los sentimientos de enfado pueden afectarte, practica la meditación, pasea; haz lo necesario para minimizar el impacto de estas emociones tan nocivas.

Dejarte llevar por la ira, desencadena en tu organismo un torrente de sustancias químicas nocivas, como adrenalina o cortisol, que tu hígado debe depurar. En esos momentos es cuando más debemos cuidar que nuestra alimentación sea natural y fresca para eliminar cuanto antes todos los nocivos efectos de estas emociones en nuestro organismo.

Cómo depurar el hígado. Dieta para cambios de estación

Hacer una semana o dos de dieta depurativa en cada cambio de estación o al menos a la entrada de primavera y otoño, es la mejor costumbre para que los excesos de esos meses no nos pasen factura.

Dieta para limpiar el hígado

Durante esos días de limpieza hepática, lo principal es no ingerir ningún tóxico (ni refinados, ni azúcares, ni alcohol ni drogas

Se deben consumir en abundancia verduras, hortalizas y frutas, a poder ser de cultivo ecológico.

Puedes añadir a tus guisos y ensaladas un poco de levadura de cerveza, te cuento más en este otro artículo: Levadura de cerveza para fortalecer tu hígado

Se deben consumir en su mayoría crudos, o alimentos con cocciones suaves, como sopas, purés, hervidos; fáciles de digerir y con más nutrientes.

No son adecuados fritos ni sofritos, y deberían evitarse las carnes rojas.

Es fundamental comer con tranquilidad y masticar bien la comida.También puedes leer  Emociones y salud. Psiconeuroinmunobiología

Se pueden tomar un par de tazas de caldo vegetal al día para aumentar la capacidad depurativa de la dieta.

Suplementos naturales para limpiar el hígado

Existen una gran cantidad de suplementos naturales para la limpieza del hígado. Estos son a mi criterio algunos de los mejores:

Operación bikini trucos que sí funcionan

‘Operación bikini’: tres ‘trucos’ que sí funcionan para perder peso y dos que no

Encomendarte a dietas milagro y a batidos ‘détox’ no sirve de mucho si lo que de verdad quieres es intentar adelgazar y no ver tu salud perjudicada.

Aviso a navegantes

Ocurre todos los años. La llegada del buen tiempo y la subida de las temperaturas es sinónimo de operación bikini. Ya saben, el intento (la mayoría de las veces infructuoso) de perder esos kilos de más que hemos acumulado durante todo el año a base de despropósitos alimenticios varios y tras meses de ausencia del gimnasio. Pero seamos sinceros: los milagros no existen, las dietas milagro tampoco y el sobrepeso es un problema multifactorial que no tiene una solución única aplicable al común de los mortales.

Ahora, no menos cierto es que los científicos llevan años estudiando la obesidad y, durante todo ese tiempo, han llegado a algunas conclusiones sobre cuáles son los alimentos y los hábitos que deberíamos adquirir todos los seres humanos. No sólo para combatir el sobrepeso, sino también para protegernos de toda una serie de enfermedades no transmisibles derivadas de una mala alimentación.

Prioriza las frutas y verduras en tu dieta.

Si atendemos al Plato para Comer Saludable de Harvard, la herramienta creada por la Escuela de Salud Pública de Harvard para derribar para siempre la pirámide alimentaria tradicional, la mitad de nuestro plato (para comer o cenar) debería estar integrado por frutas y verduras. «Cuantos más vegetales y mayor variedad, mejor. Las patatas y las patatas fritas no cuentan», explican los investigadores de la reputadísima universidad a la par que recomiendan comer «muchas frutas, de todos los colores».

La fruta y la verdura, además, son factores de protección que combaten el sobrepeso y la obesidad. Lo han demostrado decenas de estudios desde los tiempos de Maricastaña. Uno de los últimos trabajos que señala que el consumo de frutas y verduras beneficia la pérdida de peso fue publicado el año pasado en la revista médica británica The BMJ. Las conclusiones son meridianamente claras: «El consumo de frutas y verduras se asoció inversamente con la adiposidad corporal».

Así, por ejemplo, otra revisión publicada en la revista Plos One en 2015, que incluyó a más de 500.000 participantes, decía algo similar: «El aumento de la ingesta de frutas se asocia inversamente con cambios (disminución) en la circunferencia de la cintura». La OMS, de hecho, recomienda ingerir al menos 400 gramos diarios de estos alimentos para prevenir el cáncer, la diabetes, la obesidad y distintas cardiopatías.

Muévete (al menos 30 minutos al día)

A la hora de perder peso, realizar actividad física es tan importante como tener unos hábitos alimenticios adecuados. No estamos descubriendo la pólvora a estas alturas de la película, la verdad, pero conviene tenerlo claro. Intentar adelgazar sin realizar actividad física es un proceso mucho más costoso y, además, los beneficios para la salud serán también menores. La OMS recomienda que los adultos (de 18 a 65 años) realicen al menos «150 minutos semanales de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana».

Tal y como explicó el dietista-nutricionista Daniel Ursúa en otro artículo de EL ESPAÑOL, «diversos estudios han demostrado que la combinación de ambas cosas [dieta y ejercicio físico] es lo que más éxito tiene en cuanto a la pérdida de peso». Ahora, el especialista también advertía que «el objetivo no debe ser la pérdida de peso, sino acumular hábitos de vida saludables», ya que «una persona que come de forma saludable y hace ejercicio va a tener mayor esperanza de vida que una persona con normopeso y que no realice ningún tipo de ejercicio».

Evita los ultraprocesados a toda costa.

Hay muchos factores que han influido en la actual epidemia de obesidad que vivimos en los países occidentales. Los alimentos ultraprocesados, cargaditos de grasas trans, azúcares y harina refinadas, entre otras sustancias que perjudican nuestra salud, tienen buena parte de la culpa. Hay que evitar su consumo. Lo decía Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra, en una entrevista con EL ESPAÑOL: «Claramente, hay cosas que evitar: evita el kebab, evita las hamburguesas, evita las bebidas azucaradas».

Uno de los últimos estudios que alertaba sobre la relación entre el consumo de ultraprocesados y el aumento de peso fue publicado el pasado mes de julio en la revista British Journal of Nutrition. El trabajo, que examinó a una muestra de más de 15.000 personas de entre 20 y 64 años, ha vuelto a corroborar el perjuicio de este tipo de alimentos. «Nuestros hallazgos respaldan que un mayor consumo de alimentos ultraprocesados se asocia con un exceso de peso, y que la asociación es más pronunciada entre las mujeres», puede leerse en las conclusiones de la investigación.

Olvídate de las dietas milagro (ni la del limón ni la de la berenjena)

De la dieta de la berenjena o la calabaza, pasando por el remedio del vasito de agua con limón en ayunas para adelgazar. Los humanos somos una especie impaciente que ansía el aquí y ahora. Y, como decíamos antes, los milagros no existen. Las dietas milagro, además, tienen un problema llamado efecto rebote. Así lo explicaba aquí el dietista Pablo Ojeda: «Se incurre en un déficit nutricional severo y, con la pérdida de líquido, se pierden cinco o seis kilos de forma rápida. Al tener seis kilos menos, el gasto metabólico es mucho menor y basta con tomar cuatro o cinco bocados que, con semejante déficit nutricional, se recupera el peso inmediatamente».

Además, cada vez existe una mayor evidencia de que hacer dieta engorda. Sí, como lo leen. Es lo que decía un estudio publicado en la revista International Journal of Obesity en 2012: las personas que hacen dieta son más propensas a aumentos de peso en el futuro. «Los resultados […] sugieren que la dieta en sí misma puede inducir a un pequeño aumento de peso posterior, independientemente de los factores genéticos», se puede leer en el trabajo.  

Contar calorías es contraproducente.

Mucho más importante que el número de calorías que tiene un alimento es conocer la procedencia de las mismas. Lo explicábamos hace algunas semanas en este artículo. Un Bollycao puede tener menos calorías que un puñado de nueces. Sin embargo, media un abismo entre lo que aporta un alimento y otro a nuestro organismo. Ocurre lo mismo con el aguacate o con el aceite de oliva, por ejemplo, dos alimentos ricos en grasas y con una elevada cantidad de calorías.

De la misma forma, un alimento ‘light’ puede seguir siendo altamente calórico e insano ya que lo único que indica esta denominación es que se ha reducido un 30% uno o más nutrientes con respecto al original. Además, con este tipo de productos suele producirse lo que se conoce como ‘efecto halo’: el consumidor piensa que está ante un producto ‘bajo en calorías’ o ‘sin azúcares añadidos’ y, al pensar que se trata de algo más sano, acaba tomándolo en abundancia.

11 tips para acelerar el metabolismo

  1. ¡¡¡SÍ AL FRÍO!!!

Pues sí. Resulta que el cuerpo invierte parte de su energía en mantener la temperatura corporal y eso hace acelerar el metabolismo, que entre otras cosas necesita quemar calorías para mantenerse en funcionamiento.

● El truco. Tanto los ambientes frescos como evitar la calefacción elevada en los meses más fríos o darse duchas de agua fría ayuda a acelerar el metabolismo sin necesidad de hacer nada. 

2. BEBER AGUA FRÍA

Del mismo modo que los ambientes fríos ayudan la acelerar el metabolismo, también lo hace beber agua fría. Y es que el cuerpo se mantiene a una temperatura media de unos 37º C y si introduces un líquido frío en él, el metabolismo se apresura a gastar energía (calorías) para calentarlo y equiparar su temperatura a la corporal. 

● El truco. Según algunas investigaciones, beber un litro y medio de agua fría al día supone un gasto medio de 90 kcal. 

3. NO SALTARSE NINGUNA COMIDA

Aunque parezca contradictorio, comer adelgaza. Lo primero que hay que tener en cuenta es que asimilar los nutrientes de los alimentos requiere una elevada dosis de energía que se prolonga durante las dos o tres horas después de cada comida. Es decir, el hecho de digerir, transformar las proteínas en aminoácidos, las grasas en ácidos grasos, etc. supone un gasto destacable de calorías. Pero, además, si pasamos mucho tiempo sin comer nada, nuestro nivel de azúcar en sangre disminuye, lo que hace que nos sintamos cansados y, también, que se ralentice nuestro metabolismo para ahorrar energía (y acumular reservas en forma de grasa, por ejemplo). 

● El truco. Además de comer varias veces al día (los expertos recomiendan cinco: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena), hay que evitar las dietas drásticas. Si el cuerpo nota que no estás comiendo lo suficiente, entra en modo protección, se desacelera y economiza el gasto calórico. 

4. TOMAR LA CANTIDAD DE PROTEÍNA ADECUADA

Nuestro cuerpo tarda más tiempo y necesita más energía para descomponer y digerir las proteínas que para procesar otros nutrientes, por eso es importante incluirlas en nuestra dieta.

● El truco. A rasgos generales, se recomienda que un adulto debe ingerir unos 0,8 g de proteína por cada kilo de peso. Si lo calculamos para una persona de 65 kg, estaríamos hablando de unos 52 g al día. Por ejemplo: un bistec de 100 g, 2 huevos, 2 yogures y 60 g de lentejas.

5. APOSTAR POR LAS GRASAS SALUDABLES

Aunque no son literalmente alimentos quemagrasa, tanto el pescado azul como el marisco destacan por su riqueza en ácidos grasos omega 3 y se consideran alimentos que aceleran el metabolismo. Este tipo de grasa poliinsaturada disminuye el nivel de colesterol total, reduciendo el riesgo de accidentes cardiovasculares y facilitando el buen funcionamiento del metabolismo.

● El truco. A no ser que existan contraindicaciones médicas, la dieta debería incluir pescado 3 o 4 veces por semana, y dos de ellas deberían ser de pescado azul (caballa, arenque, pez espada, boquerón, rodaballo…).

6. AÑADIR UN TOQUE PICANTE U OTRAS ESPECIAS

Y es que la ciencia ha detectado que las especias, y en especial las picantes, ayudan a perder peso. Muchas especias, y sobre todo las que provienen del Capsicum (como el chile, la guindilla o la pimienta de cayena) contienen una sustancia denominada capsaicina que es capaz de incrementar de forma temporal la temperatura de nuestro cuerpo. Gracias a ello, nuestro organismo se ve obligado a aumentar el gasto calórico y se pone a quemar grasa.

● El truco. Según su estudio, al consumir picante la tasa metabólica del cuerpo aumenta hasta en un 20% durante media hora. Así que si quieres quemar más grasa, solo tienes que añadir a tus comidas un toque picante o alguna de las especias con efecto quemagrasa.

7. PASAR DE LAS BEBIDAS ALCOHÓLICAS

El alcohol no solo ralentiza el metabolismo, sino que, según varios estudios, hace que la gente coma alrededor de 200 calorías más. Y otras investigaciones sostienen que el metabolismo quema el alcohol primero, lo que implica que las calorías de la comida tienen mayor probabilidad de acabar siendo almacenadas como grasa.

● El truco. Sustituye el alcohol por bebidas sin alcohol, sin azúcares añadidos y, a poder ser, frías para conseguir el mismo efecto que al beber agua fría. 

8. INCLUIR TÉ VERDE EN LA DIETA

Por regla general, aceleran el metabolismo las bebidas excitantes, y en especial el té verde. Este tipo de té estimula el sistema nervioso central, aumentando el estado de vigilia; tonifica la musculatura y la respiración; tiene efecto diurético y broncodilatador; aumenta la secreción de los jugos gástricos mejorando las digestiones pesadas; disminuye los niveles de colesterol; es antioxidante; y, además, gracias a sus catequinas, acelera la combustión de las grasas.

● El truco. No abuses. Con cinco tazas de té verde al día puede producirse un gasto calórico de unos 90 calorías al día.

9. PRACTICAR EJERCICIO FÍSICO

Es tan sencillo como que cuanto más nos movemos, más energía gastamos y más rápido va el metabolismo. Si se practica regularmente, además, su efecto perdura durante un tiempo después de dejarlo.

● El truco. Es importante realizar tanto ejercicio aeróbico (resistencia) como anaeróbico (fuerza), ya que cada uno de ellos influye en unas vías determinadas. Además, se recomienda que sea un ejercicio de intensidad moderada o alta y se practique como mínimo una hora.

10. HACER MUSCULACIÓN

A más músculos, más se acelera el metabolismo porque este tejido requiere más energía y nutrientes para regenerarse que el de la grasa. Incluso en reposo, el gasto energético para mantener los músculos es más elevado que el de otros tejidos.

● El truco. Que aumente el gasto de energía no implica que ya puedes lanzarte a comer sin control alguno. El ejercicio físico nunca podrá compensar una mala dieta.

¡Y SORPRENDER A TU CUERPO!

como el organismo tiene una gran capacidad de adaptación, se va acostumbrando a las rutinas (dieta, ejercicio, hábitos…) y se va relajando (el metabolismo se desacelera). Cuando realizamos ejercicio físico, por ejemplo, debemos ir aumentando nuestra intensidad o volumen de entrenamiento de manera progresiva ya que, a las pocas semanas un mismo entrenamiento, ya no es igual de efectivo. 

● El truco. Para contrarrestarlo, puedes modificar los ejercicios y hacer cosas que te cuesten y sorprendan a tu cuerpo, por ejemplo, cambios de velocidad, ritmos, duración o cargas. Es lo que se denomina el método interválico, que consiste en combinar distintas intensidades de ejercicio, como, por ejemplo, sumar los beneficios de andar y correr alternándolos y combinándolos en distintas series.  

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Controle su peso con el café más saludable del mundo.


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El Slim Roast es un café tostado de estilo brasileño, al cual se le ha añadido cacao orgánico, ideal para controlar su peso. Además, este café controla el apetito, regula la absorción de azúcar y grasa, promueve la salud del cerebro y mejora el enfoque (por lo que es ideal para estudiantes y personas que requieran gran concentración en su trabajo), eleva el estado de ánimo y es antioxidante.

Aparte de lo anterior, este café es una delicia para los amantes del buen gusto. Su aroma, sabor y textura son increíbles.

 

 

 

 

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Café Slim Roast Tostado Italiano

Controle su peso con el café más saludable del mundo. Café Slim Roast Italiano

 

 El Slim Roast es un café tostado de estilo italiano ideal para controlar su peso. Además, este café controla el apetito, regula la absorción de azúcar y grasa, promueve la salud del cerebro y mejora el enfoque (por lo que es ideal para estudiantes y personas que requieran gran concentración en su trabajo), eleva el estado de ánimo y es antioxidante.

Aparte de lo anterior, este café es una delicia para los amantes del buen gusto. Su aroma, sabor y textura son increíbles.

 

 

 

 

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Para nadie es un secreto que perder peso no es una tarea fácil, por lo que millones de personas luchan con esto todos los días. En Valentus queremos que sea mucho más fácil, por eso creamos el SlimROAST Optimum Dark Roast Coffee, que está diseñado para llevar su control de peso al siguiente nivel.

Está formulado con supresores naturales del apetito, ingredientes para sentirse bien, componentes de desintoxicación y óxido nítrico, un antioxidante utilizado para la eficaz circulación del oxígeno.

 

 

 

 

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Controle su peso con el café más saludable del mundo.


Café Slim Roast Brasileño

El Slim Roast es un café tostado de estilo brasileño, al cual se le ha añadido cacao orgánico, ideal para controlar su peso. Además, este café controla el apetito, regula la absorción de azúcar y grasa, promueve la salud del cerebro y mejora el enfoque (por lo que es ideal para estudiantes y personas que requieran gran concentración en su trabajo), eleva el estado de ánimo y es antioxidante.

Aparte de lo anterior, este café es una delicia para los amantes del buen gusto. Su aroma, sabor y textura son increíbles.

 

 

 

 

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fibromialgia un calvario mortal

Fibromialgia:


El Método “Lagu” 

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La fibromialgia no se ve, se sufre. La fibromialgia es invisible, pero las casi tres millones de personas que la padecen en España no lo son.

Aunque las instituciones sigan mirando para otro lado, la fibromialgia es una realidad que sigue creciendo, que no entiende de clases sociales, nivel cultural, edad, ni punto cardinal. Puede empezar en la infancia e irse agravando con los años con la aparición de nuevos síntomas.

Lejos de ser psicológica, como muchos se han empeñado en hacernos creer, las últimas investigaciones a nivel mundial apuntan a que es una enfermedad neuroinmune y por consiguiente compromete a todos los sistemas del organismo, pudiendo aparecer hasta más de treinta síntomas diferentes. Los más invalidantes son el dolor y la fatiga crónica.

“La fibromialgia es una enfermedad crónica e invalidante de causa desconocida y sin tratamiento eficaz”.

Durante muchos años se ha evitado esta definición y se ha preferido acusar al paciente de mentiroso, quejica, neurótico, depresivo, timador, victimista… hasta tal punto que la mayor parte de la sociedad ha creído que fibromialgia es sinónimo de cuentista y en todos los foros se habla de forma despectiva y sospechosa de estos pacientes, exponiendo a los afectados a un “juicio popular” con veredicto: “cadena perpetua”, condenados a encerrarse en casa, a no arreglarse, a no sonreír… porque si lo hacen vuelven a ser juzgados. “No estará tan mala cuando va tan arreglada”, “mira como se ríe, no le dolerá tanto”…

Además de estar enfermos, la sociedad cuestiona su derecho a vivir y ser felices. Las personas con dificultades físicas que consiguen éxitos deportivos o personales son ejemplos a seguir y motivo de admiración y nadie pone en duda su discapacidad, esta admiración y empatía ocurre en todas las enfermedades, excepto con la fibromialgia.

El enfermo de fibromialgia que logra ser feliz, a pesar de la enfermedad, y logra tener éxito, a pesar de las grandísimas dificultades, no es valorado por su fuerza y afán de superación, ni es un ejemplo de vida, simplemente es un motivo para poner en tela de juicio su diagnóstico y, con ello, la profesionalidad del médico que se lo dio.

El hecho de que se haya negado durante tanto tiempo la realidad de esta dura enfermedad ha causado un daño físico y moral irreparable en muchos afectados.

Luisa Fernanda Panadero Gómez, presidenta de la Asociación de Fibromialgia AFIBROM/EFE

A nivel sanitario se ha abusado de la polimedicación y se han creado personas farmacodependientes y el hecho de hacer creer a su entorno y a la sociedad “que no tiene nada”, ha tenido como consecuencia rupturas familiares, mobbing, despidos laborales y sentencias desfavorables de incapacidad laboral. Cuando, por todos estos daños colaterales, el paciente se ve sumergido en una depresión, aquel que sigue obcecado en negar la evidencia se ratifica en que “su problema es psicológico”.

Hace años podríamos justificar este “trato no adecuado” por el desconocimiento del origen de la patología, pero después de treinta años, esto ya no sirve. Aunque sigamos sin saber cuál es el origen, aunque no haya aún un marcador medible, ya es tiempo de tomar responsabilidad y empezar a buscarlo.

Porque la fibromialgia ha pasado de ser un problema sanitario a ser un problema social. Afecta al 5,4 % de la población, el 92,7 % son mujeres en riesgo de exclusión social.

“La fibromialgia es una enfermedad crónica e invalidante de causa desconocida y sin tratamiento eficaz”. Esta es una frase contundente y fácil de entender, es hora de aceptarlo, tomar responsabilidades y actuar en consecuencia, por ejemplo, invirtiendo en investigación y en recursos para el tratamiento adecuado de la enfermedad.

El mayor dolor es la incomprensión social; el peor “pronóstico”, la indiferencia de las administraciones

La fibromialgia no es solo dolor, como dicen algunos, como si eso fuera poca cosa. Afecta a todo el organismo por lo que el paciente deambula de especialidad en especialidad médica, durante años, hasta conseguir, por fin, un diagnóstico que tampoco sirve de mucho porque la medicación que se prescribe no hace desaparecer el dolor.

El resultado es un gasto extraordinario del sistema sanitario y tiempo perdido para el enfermo, que suma a sus síntomas los efectos secundarios de la polimedicación y la frustración. Frustración compartida también por los médicos que quieren ayudar al paciente pero se sienten impotentes por falta de tiempo en las consultas y recursos para atenderlos de una forma multidisciplinar como merecen.

AFIBROM, otras asociaciones y cada vez más médicos, creemos que es necesario en España la creación de, al menos, una unidad multidisciplinar por comunidad autónoma.

La solución pasa por tener voluntad política para invertir en investigación y formación de médicos expertos que dirijan estas unidades. Esta forma de atención sería más barata para el sistema y mejoraría la calidad de vida del paciente y por consiguiente el entorno familiar y laboral. Quizá una de las razones por las que no se investiga es porque “de fibromialgia no te mueres”…

Con fibromialgia no vives, sobrevives.

Sobrevives, muriendo a fuego lento.

La fibromialgia es una enfermedad crónica e invalidante de causa desconocida y sin tratamiento eficaz. El mayor dolor es la incomprensión social; el peor “pronóstico”, la indiferencia de las administraciones.